Nuestros puentes se encuentran ubicados en más de cien localidades, en casi todas las regiones del país y son garantía de una conexión vial segura que perdura en el tiempo, algunos de ellos tienen más de 30 años de uso, sin embargo se mantienen en excelentes condiciones.
Los requerimientos del cliente generan continuamente grandes retos, desde puentes que superan los 300 metros de longitud, sobre caudalosos ríos amazónicos, hasta estructuras compactas en innumerables quebradas de los andes peruanos, en función a ello les presentamos una oferta variada y versátil que se ajusta de manera óptima a sus necesidades.
Puentes de alma llena y box girder: compuestos por varias vigas longitudinales y/o en forma de cajón, que soportan una losa de concreto armado con carpeta asfáltica, de uso para luces entre 30 a 50 metros. Su ventaja principal es su rápida fabricación e instalación y bajo costo.
Puentes reticulados: conformados por dos vigas longitudinales exteriores, arriostradas en su parte superior mediante un sistema reticulado para formar un conjunto estructural, diseñado para actuar simplemente apoyado sobre estribos de concreto. Ideal para luces entre 50 a 110 metros.
Puentes de arco: puente metálico cuyas vigas transversales están soportadas por cables o péndolas de acero suspendidas desde un arco, de uso para luces de 50 a 150 metros.
Puentes atirantados: de uso frecuente para puentes en luces mayores a 150 metros, consta de una combinación de tablero metálico soportado por torres y cables de alta resistencia.
Puentes especiales: Como su nombre lo indica, cumplen requisitos especiales y son de características peculiares, entre ellos figuran puentes colgantes, ferroviarios, peatonales.
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